Donde nació el nombre de Italia
Las Marcas y los Abruzos son la parte de Italia menos conocida del turismo internacional. Recordarla es dar la posibilidad de descubrimientos fantásticos, porque no son menos ricas en tesoros artísticos y bellezas naturales que los más célebres lugares. Basta observar los potentes recuerdos romanos, las maravillosas iglesias y abadías medievales, los palacios del Renacimiento, las pinacotecas; el Gran Sasso y la Mayela, el largo y dorado arenal del Adriático. Pero hay una razón más. Son conocidas las glorias y empresas de otros pueblos de la Italia prerromana: los griegos en el sur, los etruscos al norte. Pero las Marcas y Umbria fueron pobladas y civilizadas por poblaciones autóctonas, itálicas. En nuestro itinerario pasamos a las ruinas de una antigua ciudad: Corfinium. Noventa años antes de Cristo, las poblaciones sublevadas contra Roma la eligieron como su capital y la bautizaron con un nombre más tarde destinado a una larga vida: Italia. La Italia de entonces fue derrotada y domada pero el nombre permaneció y se propagó a la Italia de siempre que sobrevivió incluso a la potencia romana.