Entre el Románico y el Renacimiento
El itinerario que sigue se desenvuelve entre las ciudades que han elaborado mayormente en la Italia central el desarrollo de formas arquitectónicas y figurativas de donde nació el Renacimiento, que aquí se nos aparece como una explosión de una fuerza imprevista, preparado a través de un trabajo de siglos. Es maravilloso constatar como, a pesar de las difíciles comunicaciones de aquellos tiempos, la aspereza de las montañas apeninas no haya actuado de barrera para la expansión de la civilizacion artística. En nuestro viaje seguiremos el camino por el cual los maestros lombardos y nórdicos descendieron, a través de los pasos de Liguria y Garfagnana, hasta la punta mas septentrional de Toscana, llevando el mensaje del nuevo arte roánico cuya lección se extendió en toda la antigua tierra etrusca.
Durante el Renacimiento, Toscana restituyó el don, cuando sus artistas subieron hacia el Norte, a Romana y a otros lugares. El viajero sensible y atento, considerando la suma de los mayores quince centros, no podrá por menos que admirar estupefacto la extraordinaria concentración de civilización artística que floreció, en tan breve espacio, en las dos vertientes del Apenino.